1. ¿Qué cree que es, por la información que a usted le demandan, lo que más interesa en España de Senegal?
EFE es una empresa española pero tiene una envergadura internacional siendo la cuarta agencia mundial. Por lo tanto como corresponsal no me fijo exclusivamente en lo que interesa en España sino también al resto del mundo, especialmente Sudamérica donde EFE ejerce el liderazgo tanto en el ámbito comercial como informativo. Me resulta un poco difícil contestar a la pregunta: Yo mando las noticias que llegan a los medios de comunicación que son los abonados. La respuesta depende de lo que se publica, no del volumen del noticias que mando mensual o anualmente. Sería necesario hacer unos estudios estadísticos para saberlo. Lo que puedo afirmar sin temor a equivocarme es que de las noticias que difunde diariamente EFE sobre África poco sale en los medios. He podido comprobarlo durante mi estancia en Madrid entre 1990 y 1992. Tal vez las cosas han cambiado últimamente por varias razones. Contrariamente a lo que habían vaticinado algunos “afro-pesimistas”, el continente africano consolida cada vez más su presencia en el escenario mundial. Pienso que seguirá creciendo el espacio reservado a África en los medios de comunicación en España y en los países suramericanos donde también llaga el servicio de EFE.
2. ¿Qué imagen cree que tienen de África en España? ¿Está satisfecho con el grado de conocimiento?
A mi modo de ver, hay un lapsus que se da con frecuencia, el de considerar a todo el continente como un único país, que refleja y pone de manifiesto la imagen que algunos, quizás la mayoría, tienen de un continente que cuenta un total de 53 países. Por este motivo la respuesta mía debería resumirse en una sola palabra: falsa. Pero no voy a simplificar las cosas así. Para decir la verdad, he notado en los últimos años una voluntad de conocer mejor y más el continente africano, especialmente desde las Islas Canarias. He visto como corresponsal de EFE a cientos de empresarios viajar a Senegal, Mali, Mauritania, Ghana, Gambia, Cabo Verde, con ganas de hacer negocios. Algo se ha hecho, aunque modesto. Al mismo tiempo, he encontrado en Senegal a decenas de colegas visitando rincones muy lejanos para realizar reportajes. Algunos son muy buenos expertos en África que han publicado libros sobre el continente que yo considero como referentes. No cabe duda de que todo este esfuerzo ha tenido algún impacto. Creo sinceramente que el grado de conocimiento del continente africano se está mejorando cada vez vez más. Me da la oportunidad de saludar el nacimiento del portal Ginguinbali.com. Creo que este nuevo medio de comunicación mejorará aún más la imagen de África en Canarias, en España y en el mundo hispánico en general.
3. ¿Cuál es la noticia o reportaje de la que está más orgulloso, de las que ha contado?
Tras más de 29 años como corresponsal de EFE, me resultaría difícil elegir un reportaje o una noticia que me haya procurado algún orgullo. Mi orgullo es haber vencido el reto de superar el obstáculo de la lengua. Resulta que soy de formación francófona, todas las historias mandadas para EFE entre 1981 y 1990 estaban en francés. Pero tras dos años vividos en Madrid, gracias a una beca de la cooperación española y de EFE, puedo redactar las noticias en la lengua de Cervantes. Los reportajes realizados en esta lengua para contar las elecciones en Níger, Togo, Cabo Verde, Liberia, Gambia, Costa de Marfil y Senegal entre 1992 y 2000 así como conferencias internacionales en varios países han sido para mi unas experiencias profesionales muy positivas y sin duda fuente de orgullo. También guardo buen recuerdo de una serie de reportajes, crónicas y fotografías realizados en 2006 desde la ciudad de Saint-Louis, desde donde han salido la mayoría de los miles de clandestinos llegados a Canarias.
4. ¿Qué es lo que le resulta más complicado de explicar, de transmitir, sobre la cultura local, la de Senegal?
A mi no me resulta complicado transmitir o explicar un aspecto u otro de la cultura. Lo que sí es cierto es que no me gusta para nada hacer historias que puedan, de una forma u otra, alimentar los tópicos sobre África. Se puede hacer historia de todo todo, depende de cómo y por qué motivo. No me cuesta hablar de ablación sexual, de poligamia, del supuesto machismo de los africanos o de brujería si lo justifica la actualidad, es decir cuando surge un evento en mi zona de cobertura que justifique un reportaje o una crónica.
5. ¿Cuál es, a su juicio, la principal similitud entre ambos países? ¿Y la mayor diferencia?
Africanos y españoles tenemos en común el gusto de comunicar, de dialogar. Compartimos también los valores de la familia. Somos también hospitalarios aunque la noción de hospitalidad se manifieste de forma diferente. En España la gente no está acostumbrada a recibir en casa a un amigo. Los encuentros suelen tener lugar en los bares o los restaurante. En África, las cosas no son así. El lugar de invitación de un amigo es la casa, que es el espacio más convivial. Sin embargo, en dos años vividos en España y muchos otros viajes cortos en los últimos veinte años, he podido comprobar los cambios que se están operando. Tantas veces, algunos buenos amigos que se reconocerán al leer esta entrevista, me han demostrado que la teranga (hospitalidad en lengua wolof) no es solamente una virtud senegalesa. Los jóvenes senegaleses llegados a España en los últimos años dicen que su integración en este país ha sido facilitada gracias a las similitudes entre ambos pueblos. Sin duda, los españoles que han hecho el camino inverso, al elegir Senegal como país de residencia, piensan lo mismo.
¿La mayor diferencia? El lugar del anciano en la sociedad. En España el anciano suele vivir el resto de su vida en un hospicio. En Senegal, sea cual sea su edad, el anciano se queda en casa, rodeado de la familia para recibir todo el cariño y los cuidados que se merece hasta el último suspiro.
6. ¿Cual es la noticia que más le gustaría llegar a dar?
Como corresponsal de una agencia internacional, no me planteo este tipo de problemas. Las noticias que mando ne dependen de mi voluntad. Yo tengo la responsabilidad de mandar las noticias que sean, buenas o malas. Hace años, comentaba al ministro de Información de Senegal, en una reunión con la Asociación de la Prensa Extranjera, que como corresponsales nos gustaría que las noticias que mandamos reflejen la mejor imagen del país, pero no depende de nosotros. Les corresponde a los dirigentes cumplir con las reglas de buen gobierno, el respeto de los derechos humanos, reforzar la democracia y garantizar las libertades individuales y colectivas. Haciendo las cosas así se reflejaría en la labor de los corresponsales de la prensa extranjera que no tienen ningún interés particular por influir negativamente en la imagen del país.
7. ¿Cómo ve el futuro del periodismo en Senegal?
Hace treinta años, cuando terminé la carrera de periodismo en la Universidad de Dakar, Senegal contaba un único canal de televisión y una sola emisora de radio, ambas estatales. Tenía también un solo diario y la agencia nacional de noticias, la APS. Estos medios eran los únicos donde los periodistas podían ejercer, excepto los que querían trabajar como agregado de prensa en los ministerios.
Hoy en día, el entorno profesional ha cambiado radicalmente pues tenemos seis canales de tele, entre ellos cuatro privados, una veintena de emisoras de radios privadas, una quincena de diarios privados y decenas de otras publicaciones semanales o mensuales, casi todas privadas. Ello pone de manifiesto el camino recorrido en tres décadas. Existe en una relativa libertad de prensa. Los medios privados critican la política gubernamental. De vez en cuando hay conflictos que acaban ante los tribunales. Pero funciona el sistema. Por supuesto, todo no está perfecto. Hay muchos fallos que tienen que ver con lo que llamamos una crisis de adolescencia que vive el periodismo en África en general. La situación de Senegal es más o menos la misma en varios países del África subsahariana. De verdad, a mi modo de ver, hay muchas razones para contemplar con un optimismo moderado el futuro del periodismo en África.
8. ¿Recuerda alguna anécdota que ilustre las peculiaridades de su trabajo?
La anécdota que voy contar fue en los años 90. Las autoridades de Gambia apresaron un barco español acusando a los marineros de faenar ilegalmente en sus aguas marítimas . Tres miembros de la tripulación fueron retenidos durante meses en Banjul para comparecer ante el tribunal. El caso de los marineros se había convertido en un verdadero culebrón, ocupando amplios espacios en las radios y teles y las columnas de la prensa. Desde Madrid me llamaron para decirme que tenia que ir a Banjul para cubrir el proceso y enviar crónicas relacionadas al caso. Me comentaron también que la delegación de EFE en Huesca mandaba todos los días notas para EFE Nacional elaboradas a partir de testimonios de los familiares de los marineros en esta localidad. Es decir, por el mismo evento EFE nacional estaba en competencia con EFE Internacional. Me tocaba a mi vencer el reto desde Banjul. Esta experiencia me ha reforzado en dos de mis convicciones como profesional: primero que la presencia en el escenario de los hechos garantiza siempre la buena noticia; y segundo, la obsesión por la primicia de la noticia puede ser fuente de graves fallos y malas sorpresas.


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