Con esta decisión, el alto tribunal togolés pretende cortar de raíz todas las especulaciones que habían surgido en torno a las irregularidades habidas en estos comicios y ha avalado la reelección de Gnassingbé y su continuidad al frente de la Jefatura de Estado. “Faure Gnassingbé ha obtenido el mayor número de votos, así que debe ser declarado presidente de la República”, dijo este jueves Aboudou Assouma, presidente de la corte constitucional, “es una proclamación definitiva”.
Tras las elecciones, los observadores de la Unión Africana dieron por buena la victoria de Faure, mientras que los enviados de la UE alertaron de ciertas irregularidades, que tenían que ver más con el uso de los medios públicos durante la campaña que durante el propio escrutinio. Sin embargo, la UFC y otros partidos de la oposición se negaron a aceptar los resultados e incluso promovieron manifestaciones en las calles de Lomé para reivindicar la victoria de Fabre.
La corte constitucional no ha estimado los recursos presentados por algunos de los candidatos de la oposición, quienes sin embargo han decidido mantener su tesis de que la reelección de Gnassingbé, hijo del general Eyadema que gobernó Togo con mano de hierro durante muchos años, se ha basado en un 'pucherazo'. Por ello, porque hablan de “victoria robada”, han vuelto a llamar a su militancia y simpatizantes a salir de nuevo a las calles para reclamar lo que consideran justo.
Las últimas protestas callejeras organizadas por la UFC el pasado fin de semana acabaron de forma violenta por la intervención de la Policía Electoral, creada para velar por la buena marcha de los comicios, tras ser declaradas ilegales por el Gobierno en funciones. Faure Gnassingbé obtiene, de esta manera, su segundo mandato al frente de Togo después de haber ganado unas elecciones presidenciales en 2005 que fueron muy polémicas y que costaron la vida a medio millar de personas de la oposición.


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